Como toda persona tengo días buenos y malos, días de luz y oscuridad pero con el paso del tiempo me he dado cuenta que esos días malos y días de oscuridad han pasado a convertirse en momentos, se puede desarrollar la habilidad de “encapsular” esa energía negativa y no permitir que un momento desagradable contamine todo un día, por lo tanto, puedo decir que ahora tengo momento​s malos y oscuros pero ya no son días, sólo momentos.
Una persona a la cual amo y con la cual he tenido enfrentamientos fuertes es mi marido, pero hoy puedo ver que esos enfrentamientos no han sido con él, han sido con mi propia persona y esté escrito se lo dedico a él, porque ha tenido el temple para aguantar todas las tormentas, esperando que me diera cuenta que la solución está en mi, esperando pacientemente que yo pudiera descubrir o ser consciente de que tengo el poder o conocimiento de que tengo la magia sólo debo abrir la puerta y dejarla salir, pero esa puerta sólo la puedo abrir yo, desde mi interior, sanar desde adentro desde el espíritu, desde la mente desde el corazón, todas tenemos ese poder, esa magia de vivir la vida que merecemos pero la que de verdad merecemos no que creemos merecer.
Te preguntarás ¿Cuál es ese poder, cuál es esa magia? Es el poder creador y de transformación porque no vivimos la vida que nos toca sino la que vamos creando, y solo de nosotras depende darle forma, en todas las áreas y cuando digo TODAS ES TODAS.

Lo que estás buscando te está buscando a tí, ¿Y tú, qué estás buscando? Inicia tu búsqueda, tu búsqueda interna y encontrarás la respuesta, te aseguro que será un viaje interesante, desafiante, descubrirás que eres poseedora de un increíble valor, porque para enfrentarse a uno misma se debe tenerlo.