Como Nutricionista he escuchado en mi consulta desde personas que han hecho dietas con las que pasan mucha hambre, hasta los que me han dicho que hicieron una dieta que les dio, por ejemplo, gastritis. Inclusive hay quienes preguntan: ¿y con la dieta que usted me va a dar voy a poder comer arroz? (o cualquier otro ejemplo de alimento que se te ocurra).

 

No es mi objetivo decirte en este momento si determinado sistema de pérdida de peso o dieta funciona o no. Sólo quiero darte algunas recomendaciones para saber si podría ser para ti:

 

  1. Cuando adoptas una dieta pensando en perder peso debes pensar si es algo que vas a poder mantener o sólo lo vas a lograr por unos días. Porque ese es el tiempo que te van a durar los resultados. Por eso aparece el famoso efecto rebote: si haces cambios por un tiempo pero luego vuelves a tu dieta anterior, vas a volver también a pesar lo que pesabas antes (o hasta más).
  2. Analiza si crees que tu cuerpo se va a nutrir con lo que vas a comer. Si debes eliminar grupos de alimentos o sustituir comidas con algún producto, puede ser que corras el riesgo de sufrir alguna deficiencia de uno o más nutrientes. Si tienes dudas investiga y consulta con otros profesionales, no te quedes sólo con la información que te da quien te ofrece la dieta o el producto.
  3. Toma en cuenta cuánto debes variar tus costumbres y preferencias. Por ejemplo, si no eres una persona que come muchas carnes y la dieta implica comer mucho más de lo habitual para ti. ¿Vas a poder hacerlo?
  4. Si bien hay situaciones de salud que requieren que se eviten algunos alimentos, en general uno puede perder peso sin necesidad de prohibirse muchas cosas. Está bien que debes hacer el esfuerzo para moderar el consumo de algunos alimentos, pero si vas a pasar sufriendo porque del todo te prohíben comer algo que te gusta, no suena bien ¿cierto?. Además de que pasar así te puede generar estrés, y muchas de nosotras ya tenemos suficiente estrés como para sumarnos más (y el estrés tampoco te va a ayudar a perder peso).
  5. Si la dieta produce malestares como gastritis, colitis, estreñimiento u otros, no está funcionando para tu cuerpo.
  6. Si con la dieta te indican que no debes hacer ejercicio, tampoco es recomendable. ¡El ejercicio es saludable! ¿Por qué te lo prohíben?

Está bien que busques obtener resultados, pero no por eso vayas a descuidar tu cuerpo o hacer algo que lo perjudique.

 

Por Diana Mora Ramírez

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