Hace un tiempo conocí a una persona, Fernando, un joven de 28 años quien  se interesó en mejorar sus hábitos, esta persona me contacto y me pidió ayuda porque ya estaba sintiendo que no tenía solución alguna. Fernando, se motivó al escuchar mi proceso. Me dice: “no me gustan las dietas, y no quiero comer con angustia y estrés. A parte que en todos mis intentos he pasado hambre, de muy mal humor y he decidió mejor desistir a tal vez insistir”

Muchas veces pensamos en el futuro nos aventuramos a especular en lo que pasara, eso te impide enfocarte en el aquí, en tu presente.

Fernando, me dice que,  “quiero bajar en 6 meses 30 kilos,  estoy  seguro que  esta vez sí lo voy hacer  sin problemas pero quiero  continuar comiendo como lo estaba haciendo hasta ahora”.

Aspectos a tomar en cuenta que voy a compartir hoy contigo, el cual es importante determinar cuando empezamos con los cambios alimenticios.

  1. El éxito microondas no existe

Cuando digo que el éxito microondas no existe, es porque tu estas en un proceso de cambios saludables, en donde, tu cuerpo debe asimilar que está comiendo diferente y tu cerebro también. Este paso me tomo mucho tiempo asimilar a mi desde mi experiencia, porque decidí por éxito espontaneo y mi cuerpo si cambio pero mi cerebro no, y es por esta razón que viene el efecto yo-yo, los atracones y la ansiedad juegan papeles importantes.

  1. Vive la ley del proceso y disfrútala

Cuando le explique a Fernando esto, le comente que es normal que al principio sienta hambre, y desesperación, incluso que llegue a un punto en el que no baje nada de peso. Pero es un proceso en el que debes estar atento a cada señal que tu cuerpo te envía, muchas veces tomamos a la comida como una terapia anti estrés, o anti depresiva y nos excusamos en comer demasiado porque tenemos muchas cosas en la cabeza, pero no nos tomamos el tiempo para determinar que está pidiendo nuestro cuerpo.

En mi caso, identifique que algo que me daba tranquilidad y me quitaba el estrés, era escribir, sentía lo mismo que pude llegar a sentir cuando tenía atracones, pero esta vez no tenía sentimientos de culpa y una incómoda sensación de que esta vez no pude con mi meta y desistí a la primera.

 

  1. Atrévete a dar el primer paso para iniciar un cambio, el que sea pero cambia algo

Fernando entendía que debía cambiar algo, aunque no sabía si quería cambiar su alimentación. Mi recomendación fue, tú  ya tienes la motivación que te está haciendo buscarme y comentarme tu dificultad, ahora lucha contra la resistencia que pone tu cerebro al cambio y una zona desconocida. Le dije: “no te dejes llevar por la inercia de lo conocido, atrévete a seguir otros caminos diferentes a los conocidos”. Frase que me ayuda  a mí también a querer lograr lo que me propongo.

En cuanto a Fernando, les puedo contar que está en un proceso de transformación, constantemente hablamos y me cuenta como esta su proceso ha logrado identificar muchos beneficios con sus pequeños cambios, entre ellos ha sido, que duerme mejor, se siente con más energía, tiene mejor digestión, no le da malgenio, está implementando el hábito de hacer ejercicio y en este corto tiempo que llevamos juntos, ha logrado bajar 5 kilos. Adicional a esto, también su familia lo está apoyando, comiendo saludablemente y todos adoptando el hábito de manera consciente.

Lo que te compartí hoy, es para que determinemos que si se puede cambiar,  podemos pasar de 130 kilos a 90 en dos años, no en 6 meses, en donde vamos a tener un proceso de transformación de mente, cuerpo y espíritu, en donde trabajan conjuntamente para tener una sinergia y alcanzar grandes resultados.

 

Luisa Fernanda Vargas

@nosoynifitnifat