Así como cambié mi alimentación para mi cuerpo, también cambie la alimentación para mi mente.

 

Entendamos que todo es en el momento y tiempo justo, si no estamos preparados para asumir cambios continuaremos desistiendo en las primeras semanas en cualquier dieta que inicies.

El estado de aceptación, es muy importante porque si estas en un proceso de cambios, debes ir paso a paso, aceptando que tu cuerpo, tu mente y tus hábitos van cambiando.

Este proceso, es mucho más complicado de lo que parece, en mi caso lo fue ya que, durante mi proceso de pérdida de peso, aun siendo delgada yo no veía esa mujer delgada que todos decían ver. Mi cerebro continuaba pensando que aun pesaba 120 kilos  y por ende debía utilizar ropa ancha. Fue muy difícil para mí entender que yo ya debía cambiar los pantalones de talla 22 a talla 10.

Te comento todo esto porque, muchas veces empezamos con una dieta, bajamos el peso que necesitamos bajar, pero al cabo de un tiempo volvemos a recuperar, y sencillamente pensamos que la dieta no funciona o que tenemos un metabolismo que siempre tiende a ganar peso rápidamente.

La clave está, en que así como empiezas a cambiar tu alimentación, también debes de cambiar tus pensamientos y comportamientos, en donde los adoptas como parte de un nuevo estilo de vida.

Para esto, tengo una receta súper básica que me ayuda mucho a recordar porque debo cambiar de mente para cuerpo y no caer en el juego de cuerpo para mente. En el mundo de la nutrición se le conoce como la balanza, es un ejercicio en donde ponemos todo lo bueno y malo que trae el tomar acción para  así tomar una  decisión (aplica para la cualquier aspecto de la vida).

La balanza es una herramienta súper practica porque así puedes divisar todo el panorama los costos y benéficos  de llevar a cabo un cambio y el analizar todo esto te ayuda a tomar conciencia de la importancia que puede generar un cambio para ti.

 

Este ejercicio parte de cuatro aspectos muy fáciles:

 

  1. Aspectos que identifico buenos para cambiar con mis hábitos de alimentación
  2. Aspectos que identifico buenos para quedarme igual
  3. Aspectos que identifico negativos por cambiar mis hábitos de alimentación
  4. Aspectos que identifico negativos por quedarme igual

 

Esta lista me ayudó mucho para ver que habían más cosas buenas que las que mi cabeza decía que eran malas. Cada mensaje negativo que empezaba hacerme yo misma, me estaban restando energía a mis motivaciones más poderosas para hacer lo que debía hacer.

 

Entendí que tengo todo un potencial para llevar a cabo cada objetivo que me propongo, es decisión mía poder ejecutarlo y alcanzarlo de la mejor manera posible sin dejarme ofuscar o vencer bajo la marcha.

 

Así que cada pensamiento negativo o duda, trae algo positivo y es la invitación que te quería compartir para este artículo. Por qué es importante, entender que así como alimentas a tu cuerpo también de igual forma debes alimentar a tu mente para que juntos trabajen con un fin en común y adicional  formaran una sinergia. Esto hace, un camino más fácil de llevar.

 

Me gusta mucho compartir mi proceso con ustedes, así que espero cualquier duda y/o comentario que tengan, para continuar aportante algo de lo que ha sido mi proceso que aún sigo construyendo

 

Luisa Fernanda Vargas

@NOSOYNIFITNIFAT